Nueva “Reforma” a la Educación Técnico Profesional: Más de lo mismo

by admin on 03/09/2013

Autores:

Juan Carlos Santa Cruz & Dante Castillo

 

Una famosa frase atribuida a Einstein decía: “Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”. En esa línea, y considerando el anuncio hecho por el Mineduc a fines de julio de 2013, respecto de reformar la Educación Técnico Profesional (EMTP) en Chile, en función de los requerimientos actuales del mercado del trabajo y los desafíos del mundo productivo, dicha frase adquiere mucho sentido. Por ello, resulta pertinente y necesario analizar dicho anuncio.

El punto de partida de la reforma es la constatación de la crisis de la educación media técnico profesional, expresada en una supuesta disociación de los establecimientos de los sectores productivos y una preparación académica deficiente. Todo ello, supuestamente,  redundaría en la escasa empleabilidad de algunas especialidades y en la disminución de la demanda hacia dichos establecimientos. Se argumenta, además, la necesidad de articular este tipo de formación, con el sistema de educación superior, para permitir la formación continua de los jóvenes. En lo medular, por medio de esta “reforma”, se pretende ajustar la oferta de especialidades, eliminando algunas y creando otras, reduciéndolas de 46 a 34. Entre las especialidades que se eliminarán se encuentran: secretariado, ventas, mecánica de aeronaves, atención social y recreativa, procesamiento de la madera, por mencionar algunas.

Sin embargo, la iniciativa parece repetir el mismo vicio o fórmula de las “reformas” anteriores. En efecto, un grupo de “expertos”, con acceso privilegiado a la “Verdad”, se reúne, elabora un informe y presenta una serie de propuestas. Pero ella se plantea sin consignar tres aspectos centrales: a) un diagnóstico exhaustivo de la situación; b) claridad respecto de la demanda de los sectores productivos (donde se insertarían los alumnos); y, c) la participación de los establecimientos (directivos, docentes y alumnos). Es decir, esta nueva “Reforma” adolece de una política educativa para la EMTP, basada en: una identificación y definición de las prioridades y opciones de desarrollo de la educación técnica en Chile; un diagnóstico y análisis interpretativo de la situación actual; las necesidades del mercado del trabajo; la identificación del impacto social de esta modalidad educativa y su relación con necesidades y expectativas de los establecimientos, las familias y los alumnos.

Adaptar la oferta de especialidades del nivel técnico profesional, periódicamente, considerando exclusivamente las necesidades del mercado del trabajo, es reflejo evidente de una ausencia de política pública en la materia. La definición de qué especialidades cerrar, mantener o crear, no se fundamenta en las necesidades productivas del país, ni en percepciones de los distintos sectores productivos, ni menos sobre la base de la demanda de los estudiantes. Chile no sabe qué técnicos requiere, cuántos técnicos necesita, ni para qué y dónde los integrará.

La nueva “Reforma” de la Educación Media Técnico Profesional no es más que un transformismo cosmético o simulacro carente de juicio, reflexión e inteligencia.

 

Agosto 2013

CIE-UCINF